lunes, 27 de septiembre de 2010

UDAIPUR

UDAIPUR
(Ciudad del amanecer)


Esta ciudad de tonos crema y rosa, es para muchos la ciudad más romántica de la India.

Se asienta en un valle de los montes Aravalli. La ciudad está dominada por el enorme Palacio de la Ciudad con sus balcones, torres y cúpulas... este, a su vez, se situa junto al lago Pichola, en el medio del cual emerge el más famoso edificio de Udaipur, el Lake Palace (antiguo Palacio Real de verano) ahora convertido en uno de los hoteles más lujosos del mundo.

Estos edificios y otros, conviven con el bullicio de las calles del casco antiguo donde por ejemplo, se crea de forma espontanea un mercado que más que vender fruta, parece una pista americana llena de obstáculos imposibles de sortear... (gente, bicis, rischaws, vacas y sus excrementos, camellos con cargas exageradas, burros al más puro estilo "Juan Baldés" pero en lugar de café, llevan arena).


Hay poco tiempo y mucho que ver...
Empezamos por el monumento más carismático:



PALACIO DE LA CIUDAD



Es el complejo de palacios más grande del Rajasthan. Lugar donde vivieron los maharajás. Cada uno le agregó algo de más, por eso es tan grande.
Se podría describir como un fuerte medieval europeo con una fuerte influencia china.




Este Palacio me fascina. Tengo bastante con ir moviendo la cabeza hacia uno u otro lado, cada rincón tiene su particularidad... Así que a cada paso, en cada movimiento, en cada uno de esos rincones, voy abriendo los ojos como platos ante tal belleza.
Són verdaderos artistas combinando diferentes materiales. Hay puertas bellamente decoradas con marquetería, piedras semipreciosas, incrustaciones de mármol, plata, y porque no, también oro!!



Fotografiar arquitectura no es una de mis pasiones, así que me animo a escoger algunas ventanas que me llaman la atención...










Otro autorretrato para mi "personal colection"


Los pisos más altos del Palacio nos brindan panorámicas vistas de la ciudad y el lago...





LAKE PALACE HOTEL


En medio del lago Pichola, también conocido como el estanque de azucenas que tuvo un papel protagonista en la película Octopussy de James Bond, tenemos el espectacular hotel/restaurante.

Su fama le precede. Tiene el honor de estar entre los hoteles más lujosos del mundo. Quién se resiste ante la oportunidad de tener una romántica cena a la luz de unas velas y olor de pétalos de rosa??

Es de noche y ahí está, a nuestra espalda, el Palacio de la Ciudad iluminado con miles de luces que delimitan su contorno. Delante, tras bajar unas escaleras, nos espera una embarcación. El ambiente es perfecto, la temperatura agradable. A medida que nos acercamos, poco a poco se van enfocando las luces del Lake Palace ante nuestros ojos y al llegar, lujo, puro lujo...


De la cena, me quedo con el helado de pétalos de rosa, no por el sabor, sino por la originalidad. El resto, simple muy simple y pobre comparado con la extensa y deliciosa gastronomía española. Pero la experiencia es única y maravillosa!!


Udaipur no solo son Palacios lujosos...

Siguiente parada: Templo de Jagdish con una arquitectura recargadisima. Entro sin sacar la cámara de la funda (no se permite hacer fotografias). Me siento en el suelo y dedico un rato a la meditación y unos momentos después, me entretengo mirando el ritual de los fieles...


Otra de las visitas obligadas en Udaipur:


SAHELION KI BARI
(Jardin de las Doncellas)




Es un jardín ornamental construido por una melancólica princesa que adoraba la lluvia y utilizado como lugar de descanso y paseo para las damas de la corte.









Al salir del jardín, nos apetece mezclarnos nuevamente por las calles admirando las preciosas pinturas rajastanis que puedes encontrar a cada 20 metros y llegar a alguno de los mercados locales...











Callejeamos durante algo más de una hora y el impacto que me provoca es suficiente. Me mezclo entre sus gentes y me llevo unas cuantas sonrisas enlatadas como recuerdo en mi D-90.

Udaipur nos deja muy "buen sabor de boca", lo podrá superar Pushkar??



domingo, 19 de septiembre de 2010

EKLINGJI Y NAGDA




A 22km. al norte de Udaipur, en el pueblo de Eklingji, se encuentra un conjunto de templos que atrae a una multitud de peregrinos y a otros tantos turistas.


Estos templos están dedicados al Dios "Shiva". El complejo amurallado incluye una imagen de mármol negro de un Shiva con cuatro cabezas.

Se dice que el mismísimo maharajá de Udaipur, realiza una visita privada cada lunes por la tarde, pues para los devotos, este día es el más favorable.










Una excursión que ayuda a la meditación, a la calma y serenidad.

Nos separan tan solo unas pocas horas de Udaipur. Otra de las ciudades que anhelamos conocer...




viernes, 17 de septiembre de 2010

RANAKPUR


Un día bastante tranquilo, relajado y sin grandes resultados fotográficamente hablando.
Aún así, hemos estado en un sitio del que merece la pena hablar:

EL TEMPLO JAINISTA MÁS GRANDE DE INDIA



En un remoto valle profundo, al final de un largo y serpenteante sendero se encuentra Ranakpur.
Es uno de los complejos de templos jainistas más grandes e importantes de la India.

El templo pricipal, el "Chaumukha Mandir" (templo de las 4 caras), está dedicado a Adinath (el señor original), por lo tanto un sinónimo de Shiva.
Es un edificio de mármol blanco bellamente esculpido, con 4 entradas que permiten la entrada de luz suficiente para dar diferentes tonalidades que van desde el cálido ocre hasta el azul más frío.



Entrada a uno de los dos templos laterales





El templo se sostiene nada más y nada menos que por 1444 columnas, esculpidas todas ellas de forma diferente. El juego de luces que se reflejan en ellas a lo largo del día es impresionante.



Dentro del conjunto, a parte del templo principal, hay dos más dedicados a otros dioses...
Son igualmente dignos de ser visitados.




Después de pasar la mañana en Ranakpur, nos toca recorrer otros 90 km. para llegar a nuestro proximo hotel, Deogarh Mahal Hotel.
Se repite la constante en la oferta hotelera india en la que se utilizan antiguos palacios trasformados en hoteles.





Ubicado en la cima de una colina, es el sitio más indicado para obtener panorámicas del monte Aravali desde cualquiera de sus terrados, y eso es lo que hago yo mientras parte del grupo se empieza a preparar para una clase de yoga improvisada.








Empieza a ponerse el sol y si no me doy prisa me quedo sin la clase...
Suelto la cámara de fotos, me quito los zapatos y me uno al grupo casi al completo. Mientras, Julio que decide que su espalda no esta para mucho trote, se dedica a captar ese momento de concentración y absorción en el que nos sumergimos.



Foto de Julio López


Foto de Julio López

Nuevamente tengo que dar gracias:

a Sefali, nuestra guía que se ofrece a compartir con nosotros un rato de esa práctica originaria de India llamada "Yoga"

a Julio, este nuevo compañero de viaje, amante como yo de la fotografía, cómplice de momentos inolvidables que nos ha dejado constancia de una tarde agradable gracias a sus imágenes.



miércoles, 15 de septiembre de 2010

JODHPUR


JODHPUR
La ciudad azul


Seguimos por el desieto del Thar hacia Jodhpur y aprovecho para hacer las que serán probablemente las últimas fotos del desierto. El día es soleado y el contraste entre el azul del cielo y el dorado de la arena me gusta.






JODHPUR

Esta ciudad formada por un conjunto de casas de color azul índigo se desparrama a los pies del Fuerte Mehrangarh. Jodhpur es azul, realmente azul, y es en el casco antiguo donde este color se muestra en todo su esplendor.

Antiguamente, el color azul simbolizaba el hogar de un "brahmán" (hombres considerados como dioses dentro del hinduismo), pero los que no pertenecen a esta casta también han adoptado este color para pintar sus casas porque se cree que ahuyenta el calor y los insectos.

Es la segunda ciudad más grande de Rajasthán, superpoblada, muy polucionada y sobre todo caótica. Pero después de visitar varias ciudades como Delhi o Jaisalmer, ya estamos acostumbrados a ese bullicio tan característico de la India.

Primera visita inexcusable: La fortaleza más imponente de Jodhpur.



FUERTE MEHRANGARH



En la ciudad, unos 5 km. más abajo, nace una serpenteante cuesta que conduce a la entrada. Se hace más y más visible a medida que nos acercamos y es impresionante ver como el Fuerte se funde con su base debido a que para su construcción se extrajeron los materiales de la propia roca sobre la que se asienta.



Su muralla tiene una altura de 36 mts. y 21 metros de ancho.






Desde una de las ventanas del palacio que dan al patio observo con curiosidad la postura de uno de los vigilantes del Fuerte.




Algunos carteles nos anuncian vete tu a saber que!!!


Y algo que no puede escapar a mi colección de fotos de Jophur es la vista de la ciudad desde lo alto del Fuerte...

Ahí está ese color tan limpio, tan bonito, tan impresionante, tan... azul.






A merecido la pena, el calor, el cansancio, la subida para acceder a la entrada, las escaleras...
He estado en uno de los palacios más increíbles que tiene India y que me enamoraron en la espectacular película "The Fall"

Pero el día es largo, promete más sorpresas, hay que seguir avanzando...




JASWANT THADA

Un mausoleo de mármol de un blanco impoluto. Es famoso por estar construido a base de laminas finas, incluso translucidas en algunos puntos. En función de la hora del día y de la fuerza del sol, el monumento va cambiando su tono y se vuelve más cálido.

Al cenotafio construido primero, le siguio el crematorio real y los cenotafios contiguos.
Un lugar tranquilo, apartado del caos urbano y con buenas vistas del Fuerte y Jodhpur.




Cenotafio



Crematorio real



Cenotafios contiguos con vistas al Fuerte y Jodhpur.




Para acabar el día, de entre las dos propuestas ofrecidas, optamos por acercarnos a los jardines de Mandore. Está en la población del mismo nombre, en los alrededores de Jodhpur.






Aquí están los cenotafios de los antiguos gobernantes de Jodhpur, que se construyeron a lo largo de un templo hindú de cuatro pisos, con columnas en forma espiral, todo de arenisca roja.




El día empieza a tornarse de un gris que augura tormenta. Estamos en epoca del monzón y ya hemos comprobado como a lo largo del día se pasa de un sol radiante a una lluvia torrencial en cuestión de minutos. Hemos visto lo más importante y mientras vamos hacia la salida paramos a hacer las fotos justas para no entretenernos...





A medio camino, las primeras gotas de lluvia, unos pasos más, solo unos pasos y esas gotas se vuelven goterones. Correr es más que absurdo, el autobús espera lejos.
Un unico problema, mi cámara de fotos nueva, reluciente y estrenada en el viaje se empieza a mojar porque no llevo encima la funda. Quien me mandaría ahorrar en peso!!

Que los dioses hindus se apiaden de mi y mi cámara. La resguardo como puedo debajo de mi camiseta blanca que se empieza a volver transparente. No corro, prefiero andar, disfrutar de ese relajante y apacible cambio de temperatura que se lleva mi calor y me pone chorreando de cabeza hasta los pies.

Doy un espectáculo divertido, los locales, miran a una occidental en plan "miss camiseta mojada" sorteando de puntillas excrementos de vaca, basura, monos, vacas, jabalíes... Rezando para no caerme en un charco y tener que abandonar mi D90.

Llego al autobús, me quito parte de la ropa que llevo, me seco como puedo y compruebo el estado de mi cámara.

Esta vez, los dioses me han dado una oportunidad y mañana podré seguir haciendo fotos!!




lunes, 13 de septiembre de 2010

JAISALMER II

JAISALMER
Los cenotafios de Bada Bagh




Hay varias excursiones que se pueden hacer por los alrededores de Jaisalmer. Una de ellas que bien merece la pena dejar para la puesta de sol es Bada Bagh, que literalmente significa "Gran jardín".

Se encuentra a tan solo 6 km. al norte de Jaisalmer. A parte de un jardín que actualmente está cerrado al público y una presa, un poco más arriba se encuentran los "chattris" (cenotafios reales) con techos expectacularmente esculpidos.











Sobre el monumento al marajá Jeht Singh, una inscripción dice que , tras su muerte, la reina y 10 concubinas cumplieron con el "sati".

El "sati" es una práctica con más de 700 años de antigüedad que se ha realizado, y hoy en día aún se realiza, en ciertas comunidades hindúes, pese a estar prohibido desde 1829 durante la ocupación británica. Se lleva a cabo cuando una mujer se arroja a la pira funeraria de su recién fallecido marido para morir con él.

Actualmente se debate si esta práctica se hacia de forma voluntaria, o debido a la presión social se convertía en obligatoria.

No solo en este lugar oiremos hablar del "sati", en otras ciudades volveremos a escuchar desgraciadamente que la historia se repite...

Para ver más sobre Jaisalmer.