miércoles, 25 de agosto de 2010

DELHI


VIEJA Y NUEVA DELHI

Desde nuestra escala en Helsinki hasta el aeropuerto Indira Gandhi de Delhi distan 5.228 km. Se tardan unas seis horas y media que se llegan a hacer eternas si tenemos en cuenta el tiempo que ya llevamos empleado en llegar a dicho destino. Las ganas de pisar India, ese país caótico, que tanta gente ama y a la vez tanta otra odia, se hacen casi inaguantables...

Por fin, el avión aterriza. Son las 5.30h. hora local, por lo que, llevamos 23 horas seguidas sin dormir. Nuestro primer día sera duro e intenso. Nos acercan al hotel (lujoso e impresionante) y tras una ducha, nos espera el que será nuestro fiel amigo con ruedas para recorrer algo más de 3.600 kms. empezando desde ya sin dejarnos tregua de descanso.

La visita empieza en Vieja Delhi...



Jamma Masijd

Es la mayor mezquita de la India. Consta de tres puertas de gran tamaño, cuatro atalayas y dos minaretes de 40 mts. de altura decorados alternando arenisca roja y mármol blanco.
Para entrar hay que descalzarse y cubrirse.



A las mujeres occidentales que en apariencia vamos provocando (por llevar manga corta o pantalones que van por encima de las rodillas) nos hacen poner una especie de túnicas largas hasta los pies de colores muy llamativos. A mi me da toda la sensación de tomar un primer contacto con los típicos "sarees".



A lo largo de todo el patio, ditribuyen cuencos llenos de agua para que las palomas puedan beber. Desde este momento y hasta el final del viaje, el color azul cristalino del agua occidental pasará a ser de un verde mohoso nada transparente...




Es hora de adentrarse en el corazón de Delhi, y hacerlo, es entrar en un laberinto de callejones estrechos y sombríos. Aglomeradas calles con concurridos bazares. Todo ello aderezado con los más variopintos olores mezclados entre si.







Tan sorprendentes son las casas, como los comercios y sus gentes. No puedes perder un minuto en reflexionar en lo visto o lo vivido el segundo anterior, hacerlo es correr el riesgo de perder otros tantos momentos únicos siguientes. El truco es mirar, captar, fotografiarlo todo y después por la noche revivirlo de nuevo en el hotel si las fuerzas lo permiten.

No puedo hacer otra cosa, empiezo a disparar con mi Nikon a discreción a todo aquel que pasa cerca. Hagan lo que hagan, me da igual porque todo me llama la atención, me reclama a voces sordas que están ahí para dejarse fotografiar...

Ellos, sus gentes, me miran con el mismo asombro. Mi piel es blanca, mis ojos azules, el pelo de un color amarillo... Que rara!!




bicis i más bicis...


Gente trabajando en sus quehaceres urbanos.





Por la tarde, es hora de visitar Nueva Delhi.
Desde 1931, año en que se fundo, fue elegida para sustituir a Calcuta como capital de la India. Allí entre otros momumentos, se puden visitar:


Raj Ghat

Aquí se encuentre el mausoleo de mármol negro de Mahatma Gandhi. Incinerado tras ser asesinado en 1948.



El monumento se encuentra al aire libre y su llama es eterna.





Qtub Minar

Es el monumento islámico más antiguo de Delhi. también ostenta el privilegio de ser el minarete de ladrillos más alto del mundo. Está considerado patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el año 1993.
La verdad es que es un complejo muy bien conservado, amplio y bonito. Se agradece encontrar este tipo de espacios abiertos donde respirar aire más o menos puro.


Relieves como este, están por todas partes...


Esta foto me hace especial gracia. Te anuncia una fuente donde beber agua corriente. En teoría, agua potable, limpia y clara... No coment!!




Típica estampa. Gente agrupada descansando en el suelo, dejando pasar las horas.


Vimos otras cosas en Delhi, como el Templo Birla y sobre todo, el Templo Sikh (para recordar por siempre jamas). Otras visitas como la Puerta de la India y edificios gubernamentales las hicimos en en autobús. Y la idea, era seguir viendo las fascinantes y exóticas cosas que nos podía ofrecer esa ciudad atestada de cuantas cosas se puede imaginar, pero el cansancio iba haciendo mella y decidimos dar por finalizada la jornada...

En la siguiente entrada pondremos ruta hacia Alsisar, pasando por Mandawa para ver sus impresionantes "havelis".



1 comentario:

V. Tobenyas dijo...

Bon dia Nuria, tus entradas me hacen viajar sin moverme de casa. Sigue así. Besos