martes, 7 de septiembre de 2010

BIKANER

BIKANER Y KARNI MATA



De nuevo y como algo que ya será rutina durante el viaje, nos toca madrugar y despedirnos de nuestro hotel en el que nos han tratado como a verdaderos maharajás.



Empieza la ruta hacia Bikaner...
Nos separan 190 km. y varias horas a través de una carretera que poco a poco va dejando aparecer los primeros signos desérticos. Ya podemos decir que nos encontramos en las puertas del desierto de Thar.






A medio camino, hacemos una parada, hemos visto a través de las ventanas una bonita estampa digna de ser cautivada con nuestras cámaras y no podemos dejarla pasar...

Al abrirse las puertas del autobús esta más que claro, no son las puertas, es sin lugar a dudas el desierto, así sin más, de golpe, con su horrible y asfixiante calor y su extraordinario color, ese color dorado que gracias al monzón tiene unas notas de color verde.
Nos importa bien poco el calor o por lo menos lo disimulamos muy bien. Cámara en mano y a disparar como locos como si la vida nos fuese en ello. La escena es espectacular:
Mujeres rajastaníes son sus "sarees" de colores resaltan contra el tono de la arena. Los hombres en cambio, van con ropas de color blanco.




Y la historia se repite una vez más, primero se acercan con timidez, precaución y curiosidad y poco a poco, se dejan llevar como lo hacemos nosotros y acabamos haciendo unos retratos1 de primer plano con sonrisas que bien valdrán como recuerdo para siempre jamás.



Saciada nuestra sed de fotografías, volvemos a ponernos en marcha. Llegando a Bikaner, hacemos alguna que otra foto más de rigor, de los comercios que tanto nos llaman la curiosidad...








Y así, foto por aquí y foto por allá, entramos de lleno en Bikaner. Calles estrechas, oscuras e irregulares, rematadas con cloacas abiertas y montones de basura.
El mayor atractivo de la ciudad es su fuerte, que a diferencia de muchos de los fuertes rajastaníes, no se encuentra en lo alto de una colina, sino en el mismo centro de la ciudad.


FUERTE DE JUNAGARH








Aquí encontramos mucho turismo local, y poco o nada extranjero, por lo que el centro de atención, no son ni los impresionantes muros, ni las pinturas hechas a mano con oro, ni otra cosa que no seamos nosotros, ese grupo de trece con alguna niña mona enseñando unas piernas blancas que son las culpables de que el título de esta foto sea, chicos descarados!!

Cuando ellos acaban de fotografiarnos y filmarnos con sus móviles, es mi turno, saco mi cámara y sin decir ni una palabra, ellos sin más, posan para mi.



El tercero empezando por la izquierda a juzgar por la pose de esta y de otras fotos, parece sacado de Bollywood.



Visto el Fuerte, nos adentramos en las calles de Bikaner en el medio de transporte más carismático de la India. El rischaw.

Si ir dentro de un taxi en el Cairo es divertido, esto es divertidísimo al cuadrado.

La sensación que produce es como estar en una burbuja en medio del caos. Calles estrechas, calles en contra dirección, calles sin asfalto con unos boquetes más grandes que el propio vehículo, vacas, cabras, camellos, cerdos, todos sueltos y campando a sus anchas. Añadimos el ruido incesante del claxon de los cientos de vehículos más inverosímiles que uno pueda imaginar, los olores de la basura, la comida y el incienso, todo ello bien mezclado y el rischaw en medio, pequeño, indefenso, sin puertas... la risa esta asegurada desde que entras hasta que sales, si es que sales!!



Aquí tenemos al mega-crack.
El conductor de nuestro rischaw que espera mientras hacemos nuestro trabajo... fotos y más fotos.

Muchas de ellas están hechas desde dentro, en marcha. Cuesta creer que estén medio decentes y sobre todo enfocadas.









En un viaje a la India esta claro que no se puede abarcar todo. Pero es una pena no ver el famoso templo de las ratas que esta a solo dos horas de desvio de nuestro itinerario. Así que una proposición a nuestra guía nos pone en marcha hacia algo que nos apetece ver a casi todos...



TEMPLO DE KARNI MATA
Deshnok


Uno de los templos más desafiantes para un occidental. La ingente cantidad de roedores que residen en él es exagerada.

Cuenta la leyenda que cuando murió el hijo pequeño de Karni Mata, este ordenó a Yama, Dios de la muerte que lo trajera de nuevo a la vida. Este contestó que no podía hacerlo, pero que Durga (otra diosa) sí podía. Y así se hizo, se decretó que los miembros de su familia ya no morirían sino que se reencarnarían en "kabas" (ratas) y que estas regresarían como miembros de su familia.

Es un lugar muy importante de peregrinación. Los fieles compran "prasad" (ofrendas de comida sagrada) en forma de bolitas de azúcar para alimentar a las ratas. Los creyentes creen que comérselas cubiertas de saliva sagrada de rata trae suerte. Doy fe de haberlo visto hacer!!




Para entrar en el templo hay que descalzarse, aunque es de agradecer que te dejen entrar con calcetines.

Al igual que comerse las bolitas, ellos creen que si una "kaba" te pasa por encima de los pies, también te trae buena suerte.


foto de Miguel A. castillo

Las "kabas" blancas son bastante raras, hay una o dos en el templo y verlas también es un buen augurio.


A mi, el templo me resultó curioso pero exageradamente desagradable, ya no tanto por ver pulular ratas a cada momento y en cualquier lugar, sino por el olor altamente insoportable. Así que mientras el grupo gozaba de la posible experiencia de notar una "kaba" entre sus pies, yo me fui a buscar algún otro motivo menos escabroso por los alrededores del templo...

Mi sorpresa del día y con diferencia la mejor de todo el viaje me llegó al salir.
Ningún turista alrededor, yo sola ante los fieles que descansan sentados en el suelo y con mi cámara en la mano. Yo los miro, ellos me miran y me digo, rompamos el hielo.
Solo hizo falta el gesto, la intención. En menos de un minuto, estaba rodeada de aquellas gentes esperando a ser los protagonistas2 de mis capturas...
Es algo inexplicable, sus sonrisas, su amabilidad, su ingenuidad, su darlo todo.







Después de hacer unas pocas fotos, porque la tarjeta estaba en las últimas, me dejo llevar por el momento y paso a ser yo la protagonistas de sus fotos, sus abrazos, sus saludos, sus sonrisas...

Y un rato después, salen mis compañeros de viaje a los que obligo a inmortalizar el momento con sus cámaras que aún tienen espacio para alguna foto más...



Foto de Paco Castillo




Foto de Miguel A. Castillo



Estas dos fotos, son de mis tesoros más valiosos de estas vacaciones, así que gracias a los dos!!




Notas:

retratos1 Los retratos me encantan. Disfruto como una loca haciéndolos, ya sean niños o abuelos, perros o gatos... Por lo que me estoy guardando los retratos de este viaje para hacer una entrada especial.

protagonistas2 Más retratos para la entrada prometida.


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