lunes, 13 de septiembre de 2010

JAISALMER I

JAISALMER
La ciudad dorada


Al igual que otras ciudades de la India, Jaisalmer también tiene un color propio. El suyo es el dorado. Gran parte de sus edificaciones están construidas con arenisca de color amarillo cálido. Cuando se dejan bañar por los rayos del sol, resplandecen aún más y le dan ese color único y especial.
Se dice que esta ciudad parece sacada de un cuento de hadas o de caballería y parte de esa fama se la debe a su color.



Antes de dedicar el día a pasear por su fuerte, por sus calles y templos, hay que hacer las fotos de rigor de nuestro hotel...



Aunque es de nueva construcción (nos dicen que solo tiene once años), mantiene la misma arquitectura que los palacios de los maharajas.






Para acceder al fuerte1 nos toca subir hacia la colina donde se encuentra.
Sus angostas calles aún están habitadas. Nos encontramos con ornamentadas casas, espléndidos templos, magníficas puertas y un bonito palacio de arenisca.

Antiguamente los habitantes trabajaban para los maharajás, pero actualmente, dirigen pensiones, tiendas o puestos callejeros.


Intramuros, este fuerte tiene siete templos jainistas que están comunicados laberínticamente entre sí.
Su tallado rivaliza con los templos de Ranakpur o Mount Abu y su piedra, suave y cálida le da una textura especial.

Nosotros hemos visitado dos de ellos en los que el ambiente es relajante y tranquilo.



Antes de entrar hay que descalzarse y dejar los objetos personales fuera.



En cada uno de los templos, siempre hay una persona encargada de cuidar los zapatos.



Antes de entrar en el palacio, nos encontramos con los primeros "Sadhus" (hombres santos) que veremos durante el viaje. Al igual que las vacas sagradas y los encantadores de serpientes, son un icono imprescindible en la India.



La tradición "sadhu" consiste en renunciar a todos los vínculos que los unen a lo terrenal o material en la búsqueda de los verdaderos valores de la vida. Por norma general un shadu vive incluido en la sociedad, pero intenta ignorar los placeres y dolores humanos. Dedican la mayor parte de su tiempo a la meditación para prepararse ante la muerte.
Son personas respetadas y veneradas por sus conciudadanos que los mantienen donándoles alimentos.

Se pintan la frente con ceniza y otros colores, dejan crecer el pelo y sus barbas, y los hay que llevan un tridente en representación al Dios Shiva.
Llevan túnicas de color azafrán, que significa que han sido bendecidos.





Después de pararnos un breve instante para hacerles unas fotos y darles alguna rupia, entramos al antiguo palacio Maharaja Mahal de siete pisos actualmente convertido en museo.







Desde alguna que otra ventana del palacio, al asomarme voy haciendo fotos de la ciudad desde otra perspectiva antes de volver a bajar y entrar de lleno nuevamente en el caos.






Al salir del fuerte, nos disponemos a ir hacia las "havelis" (mansiones de ricos mercaderes), paseando entre calles, con sus gentes y alguna que otra vaca...





notas:

fuerte1 ¿Que sucede cuando se vierte un cubo de agua sobre un castillo de arena?
El fuerte de Jaisalmer es uno de los cien monumentos más amenazados del mundo. Cada día se bombean muchos litros de agua por el viejo sistema de cañerías de la ciudad y toda esta agua está provocando que el fuerte de arenisca se desmorone poco a poco.

página web de una fundación británica con información www.jaisalmer-in-jeopardy.org

Más sobre Jaisalmer.

1 comentario:

Julio dijo...

Me encanta la foto de la vaca!!!!!!!!! Yo no tuve valor de acercarme tanto ;-)
Saludos,

Julio